El poder terapéutico de las cenas familiares

Hoy en día ha crecido la preocupación de las familias sobre las dificultades psicológicas que pueden afrontar sus hijos durante la infancia y la adolescencia. Por esta misma razón las consultas psicológicas han aumentado de manera exponencial en los últimos años. Existen muchas familias que acuden al psicólogo semanalmente, y en casos particulares existen casos en las cuales acuden hasta 2 veces por semana. Sin embargo, muchas familias no saben que dentro de casa tienen una herramienta terapéutica fundamental que poco a poco se está perdiendo; la cena familiar.

La cena en familia se la utiliza como una herramienta terapéutica que muchas veces puede disminuir horas de trabajo que se realiza en consulta con las familias. La cena en familia se ha comprobado que mejora las relaciones familiares y promueve una salud mental infantil sana. La cena en familia es el momento en el cual toda la familia se conecta, se escucha, y se pone al día de la vida, las emociones, y las preocupaciones de todos los miembros de la familia. El verdadero poder de las cenas familiares radica en su calidad interpersonal. Lo crucial de las cenas es la calidad de las mismas. Si los familiares se sientan y discuten, o están estresados y no conversan con sus hijos, los beneficios de estas relaciones que se promueven no serán positivos. Por otro lado, el simple hecho de compartir una pizza en familia se convierte en un momento mágico de intercambio familiar y de experiencias positivas.

Durante la infancia el desarrollo cerebral de los niños va en aumento dependiendo de su entorno, los cuidados que recibe, la estimulación y especialmente la interacción con sus cuidadores principales. La cena familiar se convierte en un momento en el cual todos estos aspectos cruciales se los implemente de una manera natural y cotidiana día a día. Los beneficios de las cenas en familias tanto psicológicos como cognitivos son varios:

- El fomento del contacto visual- una de las preocupaciones más grandes de las madres y de los profesionales de la salud mental es la ausencia de contacto visual. En las cenas familiares, el contacto visual es parte de la interacción y va de la mano de conversaciones, sonrisas y el placer de la alimentación. De esta manera se fomenta el contacto visual y crea una importante conexión entre padres e hijos.

- Las rutinas y los hábitos alimentarios- una rutina alimentaria sana es crucial para un desarrollo de hábitos y el fomento de la independencia infantil. Adicionalmente, el ser parte de la rutina alimentaria de los niños de una manera placentera se convierte en una herramienta de prevención para futuros trastornos alimentarios.

- La socialización- en la actualidad una dificultad que enfrentan muchos niños es la habilidad de socialización. Esta se ha visto afectada por la gran influencia de la tecnología y la disminución de interacciones sociales en la infancia. Por esta razón, la hora de la cena se convierte en un momento en el cual los padres pueden socializar con sus hijos, enseñarles a enfrentar sus miedos frente a distintos alimentos, acompañarlos a nuevos retos, escucharlos y entenderlos, y más que nada el disfrutar del placer de la alimentación.

- Estimulación cognitiva- la cena familiar se convierte en un centro de estimulación con los seres más queridos de los niños. Estudios han evidenciado que las conversaciones durante la cena aumentan el vocabulario incluso más que la lectura en voz alta (E.Snow, E.Beals, 2006, Wiley Online Library). Adicionalmente, durante la cena investigadores han evidenciado que se utilizan palabras raras que no se encuentran en el vocabulario común de los niños. Es decir los niños aprenden un aproximado de 1,000 palabras raras durante las conversaciones en la cena (E.Snow, E.Beals, 2006, Wiley Online Library). Esto convierte la cena en un estímulo mayor que actividades dirigidas que normalmente las familias inscriben a sus hijos para que asistan. Finalmente, se ha evidenciado que los beneficios no son solo para los menores de la casa. Los adolescentes que son parte activa de las cenas familiares presentan puntajes más elevados en rendimiento, en las tareas, en deportes y en actividades artísticas (E.Snow, E.Beals, 2006, Wiley Online Library).

En síntesis, es importante que las familias tomen en cuenta que dentro de casa poseen una herramienta con gran poder terapéutico. Las cenas familiares poco a poco se las va dejando de lado y restando importancia, sin tomar en cuenta el poder que tienen sobre el desarrollo psicoemocional y cognitivo infantil. Los beneficios que existen no son solo para los niños, sino también para los padres y para el fomento de un ambiente familiar sano. Por estas razones, recalcó la importancia de las cenas familiares, ya que el potencial terapéutico para los niños y las familias puede ser utilizado día a día de una manera muy placentera y natural.




#terapéutico

18 vistas1 comentario

+593 99 082 2316

Quito - Ecuador